lunes, junio 12, 2006


XXI
Cuando un humilde servidor empezó a entender de este arte impreciso llamado Fútbol dos fueron los personajes de dicho Universo que me introdujeron en la experimentación de sensaciones tan futbolísticas como la ilusión, el deleite, decepción, tristeza o regocijo. Uno era el entrenador de un equipo que maravilló al mismo nivel que la selección donde este mismo jugaba. Recordado como uno de los Grandes, inventó y potenció el mismo el "slalom" y gozó de unas cualidades tanto técnicas como de visión de juego únicas. El otro fue mi primer jugador favorito, esos héroes que sigues mediante todo lo posible y con los que soñarías llegar a ser. Líder en todo equipo en el que militó y en su selección, era un talento imparable, una leyenda viva. Ambos son europeos. Ambos contribuyeron a la llegada del deporte rey tal y como conocemos ahora.
Ellos son Johan Cruiff y Roberto Baggio.
De capacidades de sobra conocidas, este reconocimiento viene por la inminente explosión definitiva, seguramente mediante el Mundial que estamos viviendo, de los representantes definitivos del delantero del siglo XXI, gestados años atras en jugadores como el mejor jugador de la Naranja Mecánica de los 70 o el inolvidable astro de la Juventus.
Ese delantero que agranda su radio de acción hasta incluso el centro del campo, que además de recibir excelentemente de espaldas y bajar el balón como los "nueve" de siempre, puede recibirlo en la medular y subirlo él solo, que no necesita exclusivamente de asistentes para marcar, que incluso cede el balón cuando solo necesita un último empuje, que tambien pasa y "lee" el partido...Cruiff , además de poseer unas características irrepetibles y una calidad legendaria, fue seguramente el primer "segundo punta" de la Historia, y Roberto Baggio fue una de las estrellas más sorprendentes de los ochenta y bien entrados los noventa, con esa facultad para marcar y llegar con cualquier disposición del balón, pero además jugandolo verticalmente mediante su depuradísima técnica, lanzando tiros francos, centrando el balón, etc.
Pero esta reflexión sería trivial sin elegir un representante para esta "horneada" de los delanteros de un futuro que ya está aquí. Jugadores como Totti, Drogba, Eto'o, Shevchenko, Gudjohnsen o Rooney, delanteros que bajan a defender, presionan, se desplazan a la banda, asisten tanto como marcan pero con las cualidades del delantero de siempre contrastan con las de delanteros tradicionales como Klose, Crespo, Van Nistelrooy, Adebayor o Crouch cuyas funciones son exclusivas de área y cuyo cometido exclusivo (y su mejor arma, pues eso les hace excelentes jugadores) es "cazar" todo balón y meterlo entre las redes. Pero el jugador con el mayor potencial, excelente en sus funciones y mejor exponente de los "delanteros del siglo XXI" es el maravilloso Angel Francés, Thierry Henry.
Definidor como pocos, excelente visor de juego, con un chute ultra preciso, pasador milimétrico, con un rádio de gol enorme, Henry es un jugador que pasará a la Historia y que es desde hace tiempo uno de los tres mejores del mundo (compartiendo coronas con Totti y Ronaldinho ), pero, sobretodo, está cambiando el futbol y aun lo seguirá cambiando en los proximos años. En el presente Mundial dará su discruso...