domingo, junio 11, 2006


Los número 12
He estado cuatro días en el país de la Reina Oranje y el síndrome del turista reina aun mis recientes recuerdos: Bicicletas por doquier, aun más tipos de cerveza, cosas ilegales en escaparates, una casi nula sensación de inseguridad (vi tres policias en cuatro días, interpretadlo como querais), comida no tan "española", valga la obviedad...pero como era de esperar mi lectura futbolística despues de visitar el Pais de la Naranja Mecánica de los 70 en vísperas del Mundial se expresó voraz y, queridos seguidores de la Roja, no puedo mostrar más que decepción...respecto a nosotros.
El Español tiende a ser muy impulsivo, con un comportamiento muy gutural que invade temas tan sencillos y dogmáticos como el deporte Rey: Ya hayan Estatuts, Transiciones, Dictaduras, Cambios, Derecha, Sequía, Autonomías, etc, la intoxicación política hacia algo tan importante como la expresión popular, que no nacional, por el apoyo a la Seleccion española, estará siempre presente. Que si nos van a tomar por poco nacionalistas e incluso ¡Fascistas! por llevar la camiseta oficial o ni que sean las de línea urbana del sucedáneo de urbanero Pull and Bear, que si la Selección no merece ánimos por la tensión territorial...
No expondré razones para meditar estas tan respetables ideas, pero sí diré que viví en la Gloriosa Tierra de Johan Cruiff, Van Basten, Rijkaard o Gullit: Guirnaldas callejeras, invasión ocular del naranja, gorras, camisetas, músicos en la calle, entonación de Himnos...
Quizá deseemos en la intimidad que España nos regale un Mundial mediante sus maravillosos jugadores, pero si no se empieza ganando en la calle...ahí estan las efemérides.
El jugador número doce no es un bien común.