sábado, junio 17, 2006


El Máximo Control es la Máxima Potencia
El misterioso e infravalorado arte del control del esférico es una clave vital para efectuar correctamente (o de manera sublime) la jugada deseada. Son la materialización de la función popularmente dicha "bajar el balón" de los delanteros puros, son el arma elegante de los extremos, la serenidad hecha toque. Inolvidables son el manejo de balones inalcanzables para Zidane, aquél golazo para enmarcar de Bergkamp con el Arsenal vía control hacia atras y de espaldas antes de definir, las bajadas de balón de el mejor Kluivert...que en la primera jornada de la Copa del Mundo encontró a uno de los representantes de dicho arte.
Togo, que jugó y plantó cara de una manera dignísima, sorprendente y atrevida a la anterior semifinalista Korea, se adelantó en el marcador con un golazo de Mohamed Kader Touré, un avispado, correoso y rápido jugador del Guingamp (Segunda división francesa). Centro a media altura controlado con un vistoso y exquísito toque de rodilla derecha en pleno salto emulando al salto de vallas atlético, llegada al balón gracias a una buena aceleración dejando atrás a dos centrales y cruce rápido e imparable de balón. De momento, uno de mis goles favoritos del torneo Mundial. Si teneis la suerte de verlo no dudeis en disfrutarlo pues es para enmarcar.
Cuaderno del Mundial
Lo mejor: Italia y Republica Checa, que marcan y buscan el siguiente gol con un juego de contraataque pero efectivo y vistoso. El Catenaccio Bonito es posible
El surtido de goles desde fuera del área.
Lo peor: Paraguay, ya eliminada, Suecia u Portugal, combinados que pueden permitirse jugar ofensivamente y sin amarrar, son socias del 1 a 0 y las dos últimas a puntito del susto han estado por sus cambios demasiado defensivos realizados por sus seleccionadores.
Las lesiones, que amenazan desde el primer día. Koller casi se rompe para todo el Mundial, Dos Santos de despide y Totti e Ibrahimovic se quedan entre algodones.
La sorpresa: La increible, majestuosa e imperiosa goleada de España a Ucraina (4-0), remachada con un jugadón de Puyol al estilo Zidane asistiendo a Torres.
El llanto: Costa de Marfil, una de mis favoritas, queda fuera en la que parece no será la primera representación del fracaso (digno, eso sí, y mucho) del África Negra en Alemania. Ánimos, y suerte para la próxima vez.

lunes, junio 12, 2006


XXI
Cuando un humilde servidor empezó a entender de este arte impreciso llamado Fútbol dos fueron los personajes de dicho Universo que me introdujeron en la experimentación de sensaciones tan futbolísticas como la ilusión, el deleite, decepción, tristeza o regocijo. Uno era el entrenador de un equipo que maravilló al mismo nivel que la selección donde este mismo jugaba. Recordado como uno de los Grandes, inventó y potenció el mismo el "slalom" y gozó de unas cualidades tanto técnicas como de visión de juego únicas. El otro fue mi primer jugador favorito, esos héroes que sigues mediante todo lo posible y con los que soñarías llegar a ser. Líder en todo equipo en el que militó y en su selección, era un talento imparable, una leyenda viva. Ambos son europeos. Ambos contribuyeron a la llegada del deporte rey tal y como conocemos ahora.
Ellos son Johan Cruiff y Roberto Baggio.
De capacidades de sobra conocidas, este reconocimiento viene por la inminente explosión definitiva, seguramente mediante el Mundial que estamos viviendo, de los representantes definitivos del delantero del siglo XXI, gestados años atras en jugadores como el mejor jugador de la Naranja Mecánica de los 70 o el inolvidable astro de la Juventus.
Ese delantero que agranda su radio de acción hasta incluso el centro del campo, que además de recibir excelentemente de espaldas y bajar el balón como los "nueve" de siempre, puede recibirlo en la medular y subirlo él solo, que no necesita exclusivamente de asistentes para marcar, que incluso cede el balón cuando solo necesita un último empuje, que tambien pasa y "lee" el partido...Cruiff , además de poseer unas características irrepetibles y una calidad legendaria, fue seguramente el primer "segundo punta" de la Historia, y Roberto Baggio fue una de las estrellas más sorprendentes de los ochenta y bien entrados los noventa, con esa facultad para marcar y llegar con cualquier disposición del balón, pero además jugandolo verticalmente mediante su depuradísima técnica, lanzando tiros francos, centrando el balón, etc.
Pero esta reflexión sería trivial sin elegir un representante para esta "horneada" de los delanteros de un futuro que ya está aquí. Jugadores como Totti, Drogba, Eto'o, Shevchenko, Gudjohnsen o Rooney, delanteros que bajan a defender, presionan, se desplazan a la banda, asisten tanto como marcan pero con las cualidades del delantero de siempre contrastan con las de delanteros tradicionales como Klose, Crespo, Van Nistelrooy, Adebayor o Crouch cuyas funciones son exclusivas de área y cuyo cometido exclusivo (y su mejor arma, pues eso les hace excelentes jugadores) es "cazar" todo balón y meterlo entre las redes. Pero el jugador con el mayor potencial, excelente en sus funciones y mejor exponente de los "delanteros del siglo XXI" es el maravilloso Angel Francés, Thierry Henry.
Definidor como pocos, excelente visor de juego, con un chute ultra preciso, pasador milimétrico, con un rádio de gol enorme, Henry es un jugador que pasará a la Historia y que es desde hace tiempo uno de los tres mejores del mundo (compartiendo coronas con Totti y Ronaldinho ), pero, sobretodo, está cambiando el futbol y aun lo seguirá cambiando en los proximos años. En el presente Mundial dará su discruso...

domingo, junio 11, 2006


Los número 12
He estado cuatro días en el país de la Reina Oranje y el síndrome del turista reina aun mis recientes recuerdos: Bicicletas por doquier, aun más tipos de cerveza, cosas ilegales en escaparates, una casi nula sensación de inseguridad (vi tres policias en cuatro días, interpretadlo como querais), comida no tan "española", valga la obviedad...pero como era de esperar mi lectura futbolística despues de visitar el Pais de la Naranja Mecánica de los 70 en vísperas del Mundial se expresó voraz y, queridos seguidores de la Roja, no puedo mostrar más que decepción...respecto a nosotros.
El Español tiende a ser muy impulsivo, con un comportamiento muy gutural que invade temas tan sencillos y dogmáticos como el deporte Rey: Ya hayan Estatuts, Transiciones, Dictaduras, Cambios, Derecha, Sequía, Autonomías, etc, la intoxicación política hacia algo tan importante como la expresión popular, que no nacional, por el apoyo a la Seleccion española, estará siempre presente. Que si nos van a tomar por poco nacionalistas e incluso ¡Fascistas! por llevar la camiseta oficial o ni que sean las de línea urbana del sucedáneo de urbanero Pull and Bear, que si la Selección no merece ánimos por la tensión territorial...
No expondré razones para meditar estas tan respetables ideas, pero sí diré que viví en la Gloriosa Tierra de Johan Cruiff, Van Basten, Rijkaard o Gullit: Guirnaldas callejeras, invasión ocular del naranja, gorras, camisetas, músicos en la calle, entonación de Himnos...
Quizá deseemos en la intimidad que España nos regale un Mundial mediante sus maravillosos jugadores, pero si no se empieza ganando en la calle...ahí estan las efemérides.
El jugador número doce no es un bien común.

viernes, junio 02, 2006


Chelsea. El incomprendido comprendido
Demasiado relacionado con el Barça para no ser adulterado por el forofo culé, que se aferra dogmáticamente como buen idem a su equipo, el Chelsea esconde varias claves del futbol del futuro y en su plantilla podemos encontrar a todo un conjunto de grandísimos jugadores, que no estrellas, cosas que no han de ir siempre a la par.
Con el que fue el segundo entrenador y traductor de Sir Bobby Robson (prometo escribir sobre el Barça que trataste, aun inolvidable), con dos eliminatorias de Champions League en dos años consecutivos (1 a 1, con la ganada por los blaugrana como primer paso hacia la Segunda en el durísimo recorrido formado por Chelsea [La venganza], el Benfica [La mala suerte], el Milan [la reina de la competición] y el Arsenal [dureza]) y con ciertas polémicas alimentadas por los siempre morbosos periodistas, el Chelsea tiene en tierras Españolas una reputación nada justa.
Mourinho, el chaval que se enfrentó a su pasión desde que ésta no le permitió ni siquiera a llegar a ser jugador, dedicó años y años a aprender el arte del entrenamiento. Con el oficio en casa (su padre era entrenador profesional), empezó dando sus pinitos como "espia" de los equipos rivales y poco a poco se fue haciendo hueco en la elite del Futbol. Pasando por la calma antes de la tormenta blaugrana, con la Recopa y Copa del Rey de Robson y las dos ligas de Van Gaal entre otros títulos como segundo entrenador, este calculador del país Ibérico vecino bordó su periplo en el Oporto con dos Ligas, la Uefa y la Champions. Hasta que Abramovich llamó a su puerta y le llevó al Big Ben.
El Chelsea, al márgen de su política económica, cedió todo el poder deportivo al ahora mejor pagado entrenador del mundo. Vamos, política Florentino pero con peritaje. Acierto total. No hace falta hablar de las habilidades de Didier Drogba, Michael Essien o Arjen Robben, aparte del canterano Terry o la dupla Lampard-Joe Cole, dos jugadores valiosísimos y únicos en sus características.
Pero el tema en cuestión es el sistema ideado por Mourinho. Erradas son las conclusiones sacadas de los partidos en Champions League o lo que escriban las lineas editoriales de los diarios deportivos, demasiado en deuda de honor con sus clubes afines. Basta mirar los partidos en Premier League para comprobar que, junto al FC Barcelona, el equipo londinense ha ideado un sistema de juego adelantado a su época. Si el conjunto de Frank Rijkaard responde a una fusión casi perfecta -Falla, y mucho, el valiosísimo balón parado, el unico respiro de sus rivales- entre futbol Italiano y Holandés, el Chelse es el prototipo perfecto de Futbol Inglés-Italiano.
El arte de "dormir" los partidos, de esperar al error del rival y lanzarse en un fugaz contraataque y de esperar en el centro del campo no son solo técnicas efectivísimas, sino que históricamente han dado equipos hoy recordados hasta la eternidad: El Milan de Sacchi, la Grecia campeona de la Eurocopa del 2004, el Valencia de finales del 2000, el Inter de Suarez...son equipos que cautivaron y sorprendieron y que, lo más importante, crearon escuela, en mayor o menor medida.
El Chelsea, que curiosamente utiliza el mismo sistema que el Barça, una 4-3-3 pero con el centro del campo en línea y con extremos natos y una 4-5-1 en defensa, es super serena imponiendo el cerrojo pero se lanza al ataque mediante un juego por bandas que, siendo una de las facetas del juego ofensivo y vistoso, resulta peligrosísimo e incluso bello de presenciar. No nos engañemos, poquísimos equipos sigue la estela del juego con extremos natos(El Lyon y el Manchester son los unicos ejemplos claros) junto al Chelsea, que apuesta su ataque en el pase directo y la dureza física para matar al rival. Todo ello mediante el eterno pulmón Makelele, el experto en contener, Michael Essien, que será uno de los mejores del Mundo ("El jugador mas duro al que me he enfrentado", segun Luis Garcia), el experto en destruir y Frank Lampard, el astro inglés, el experto en crear. Juegan de memoria:Recuperación de balón, balón largo cruzado a sus extremos y el resto ya lo saben: MAestría de Lampard, Drogba, Crespo, Robben, Joe Cole...sin contar que llegan Sheva y Ballack, de los que hablaré más adelante, junto Kalou e Hilario.
Lo mejor, y lo más irónico teniendo en cuenta las opiniones del forofismo futbolístico, es que al meter el primero siempre irán a por el segundo...hasta el quinto si cabe. Efemérides: 5 a 1 al Bolton, 3 a 0 al Manchester United, sendas victorias esta última temporada, y el 4 a 2 al Barcelona la pasada edición de la Champions.

jueves, junio 01, 2006

4-4-2 subordinado
Hace unos días España cedió un empate al combinado Ruso y, a pesar de acusar su ya de siempre falta de un goleador nato -Potenciado por la relegación a la banda de un Villa pletórico que ha marcado 25 y con una selección española con mucho mejores asistentes que el Valencia CF-,salió con un planteamiento ofensivo y de bandas en una formación 4-3-3 que acabó en un 3-3-4 que iba a por todas. El campo no se abría lo suficiente pero con la entrada de Reyes esta cirscunstancia de perogrullo, en cuanto los extremos saltan al césped, empezó a dar sus frutos. En conclusión, el juego fue vistoso y en cuanto coinciden el clan Xabi, Xavi e Iniesta, el balón goza de un toque y fluidez exquísita.
Pero hoy el planteamiento es distinto. 4-4-2 en rombo para dar cabida a Raul, matar las bandas y basar el partido en insistir en ataques desde el centro. El juego de ataque y vistoso (vamos, el de extremos y verticalidad) se sacrifica para dar sitio a Raul, intentar otro sistema que va a ser peor sin la opción de las bandas y le pérdida de espacio en el césped, y de paso dejar en el banquillo a Luis Garcia y Reyes.
Raul fue un claro merecedor del Balón de oro a principios de la década del 2000, pero ni siquiera el Arsenal juega tan descaradamente para el astro Thierry Henry, al que no veremos jugar en España jamás. Y eso que Henry sí que "tira del carro"...
Quizá los problemas de la selección se acaben en cuanto se empieze a tener un poco de criterio objetivo. Raul sí, tuvo y retuvo, pero ahora, con un equipo tan joven y con tanto talento como el de ahora, solo puede aspirar a ser un revulsivo de lujo para las segundas partes.