El misterioso e infravalorado arte del control del esférico es una clave vital para efectuar correctamente (o de manera sublime) la jugada deseada. Son la materialización de la función popularmente dicha "bajar el balón" de los delanteros puros, son el arma elegante de los extremos, la serenidad hecha toque. Inolvidables son el manejo de balones inalcanzables para Zidane, aquél golazo para enmarcar de Bergkamp con el Arsenal vía control hacia atras y de espaldas antes de definir, las bajadas de balón de el mejor Kluivert...que en la primera jornada de la Copa del Mundo encontró a uno de los representantes de dicho arte.
Togo, que jugó y plantó cara de una manera dignísima, sorprendente y atrevida a la anterior semifinalista Korea, se adelantó en el marcador con un golazo de Mohamed Kader Touré, un avispado, correoso y rápido jugador del Guingamp (Segunda división francesa). Centro a media altura controlado con un vistoso y exquísito toque de rodilla derecha en pleno salto emulando al salto de vallas atlético, llegada al balón gracias a una buena aceleración dejando atrás a dos centrales y cruce rápido e imparable de balón. De momento, uno de mis goles favoritos del torneo Mundial. Si teneis la suerte de verlo no dudeis en disfrutarlo pues es para enmarcar.
Cuaderno del Mundial
Lo mejor: Italia y Republica Checa, que marcan y buscan el siguiente gol con un juego de contraataque pero efectivo y vistoso. El Catenaccio Bonito es posible
El surtido de goles desde fuera del área.
Lo peor: Paraguay, ya eliminada, Suecia u Portugal, combinados que pueden permitirse jugar ofensivamente y sin amarrar, son socias del 1 a 0 y las dos últimas a puntito del susto han estado por sus cambios demasiado defensivos realizados por sus seleccionadores.
Las lesiones, que amenazan desde el primer día. Koller casi se rompe para todo el Mundial, Dos Santos de despide y Totti e Ibrahimovic se quedan entre algodones.
La sorpresa: La increible, majestuosa e imperiosa goleada de España a Ucraina (4-0), remachada con un jugadón de Puyol al estilo Zidane asistiendo a Torres.
El llanto: Costa de Marfil, una de mis favoritas, queda fuera en la que parece no será la primera representación del fracaso (digno, eso sí, y mucho) del África Negra en Alemania. Ánimos, y suerte para la próxima vez.





